
Mis queridos creyentes,
el pasado jueves, 21 de enero del 2010, sufrí un accidente automovilístico. Fui víctima del conductor chilango más temido: LA MUJER. Es verdad que en esta bella ciudad debemos cuidarmos de taxistas, RTPs, peseros y chilangos histéricos rondando la capital, pero lo que más miedo no debe de dar son las mujeres.
Yo estaba parado en un semáforo esperando que la luz cambiará a verde, cuando derrepente siento un golpe por atrás. Una chamaca loca había olvidado frenar.
Les suplico sean cuidadosos a la hora de manejar, y si pueden evitar que una mujer cercana a ustedes maneje, háganlo, se los agradecería en el alma.
SALUDOS

Ya decía mi abuelo (con solemne sapiencia) cuando veía un mal conducto: "Es mujer o va borracho". No soy misógino (mi abuelo mucho menos), soy un aristotélico que juzga a partir del mundo real, y no el ideal. Por ende, mi filosofía es la más verdadera.
ResponderEliminar