
Por todas esas horas de angustia que ayer pasaste,
clavando la mirada en el horizonte distante,
al navegar contra corriente y tu llanto dejaste,
entre las rocas diluido con la espuma cortante.
Perdón para sanar los sinsabores que sufriste,
nublando tu vista mirando las huellas borradas,
cuanto te hice daño y eso jamás lo mereciste,
ni esas heridas en tus veredas desesperadas.
Entrega un perdón amor, por fallarte demasiado,
los celos vencen entre las pasiones encendidas,
ahora necesito que ya vengas a mi lado,
quiero recuperar contigo las horas perdidas.
Te amo y tu agonía me ha dolido con toda el alma,
nunca debí dudar de tu amor entero y constante,
acariciaré tu rostro con mis versos de calma,
recibiendo un perdón tuyo en este preciso instante.
Los tiempos se colmarán de bendiciones eternas,
refrendando con dulzura este amor que se nos mueve,
para encontrar la verdad al dejar penas externas,
en el camino pisado, olvidando algún relieve.
- BLANCA N. GARCÍA GONZÁLEZ


