jueves, 18 de marzo de 2010

Un Perdón...


Por todas esas horas de angustia que ayer pasaste,
clavando la mirada en el horizonte distante,
al navegar contra corriente y tu llanto dejaste,
entre las rocas diluido con la espuma cortante.

Perdón para sanar los sinsabores que sufriste,
nublando tu vista mirando las huellas borradas,
cuanto te hice daño y eso jamás lo mereciste,
ni esas heridas en tus veredas desesperadas.

Entrega un perdón amor, por fallarte demasiado,
los celos vencen entre las pasiones encendidas,
ahora necesito que ya vengas a mi lado,
quiero recuperar contigo las horas perdidas.

Te amo y tu agonía me ha dolido con toda el alma,
nunca debí dudar de tu amor entero y constante,
acariciaré tu rostro con mis versos de calma,
recibiendo un perdón tuyo en este preciso instante.

Los tiempos se colmarán de bendiciones eternas,
refrendando con dulzura este amor que se nos mueve,
para encontrar la verdad al dejar penas externas,
en el camino pisado, olvidando algún relieve.

    BLANCA N. GARCÍA GONZÁLEZ

2 comentarios:

  1. Perdonar es de humanos. Lo importante de perdonar es desaparecer el rencor o la herida y es difícil. Y si pides por perdón que tu alma lo sepa porque las palabras vuelan en el aire. Suerte con el amor.Están padres las fotos de tu blog.

    ResponderEliminar
  2. Pedir perdón es una muestra de debilidad... Mira, dirás que estoy loco por mis ideas, pero de algo sirven. Decía Xirau, y en algún punto lo reconoció Nietzsche, la inmoralidad sirve para replantear la moral, para darle sentido y un sentido con el cual afirmarse a sí misma.

    ResponderEliminar